En las horas previas a las elecciones del domingo 11 de marzo, Miguel Barreto debió  sortear con muchas responsabilidades y desafìos al mismo tiempo: el operativo del domingo, los testigos electorales, la pedagogía electoral y una agresiva virosis que adquirió   días atrás, como consecuencia de las extensas jornadas de trabajo en climas diversos.Oficialmente, la carrera por un escaño en el Senado de Colombia para Miguel Barreto comenzó el día de la inscripción formal ante la Dirección Nacional del Partido Conservador en Bogotá. A la capital colombiana lo acompañaron varios dirigentes de su partido, y especialmente,  su esposa Claudia y su hija Sofia.  Aseguran allegados a la familia, que es la pequeña Sofía, la única “personita” que lo distrae de las adversidades que trae consigo una  campaña política.

En los últimos cuatro meses no ahorró esfuerzos para llevar su mensaje, de recuperar espacios para el Tolima en los escenarios nacionales, hasta el más apartado rincón de la geografía tolimense. Viajó a Herrera, Bilbao, Gaitania en el lejano sur del Tolima. Estuvo en Herveo y Fresno en el Norte y también cumpliò agenda  en Alpujarra y el Suroriente. Igualmente,  le cumplió a miles de seguidores en màs de 40 municipios del departamento. 

Miguel Barreto es un hombre introvertido, prudente, calculador,  firme en sus decisiones, respetuoso y cumplidor de la palabra empeñada. Es mesurado en el discurso, no promete lo que cree que no puede cumplir. En ocasiones es terco; pero escucha con atención. Como buen matemático -es Contador Público- poco gusta de la reuniones largas, sòlo encuentros puntuales, certeros y ejecutivos.

Llegó al ejercicio político de la mano de su familia. Siempre reconoció en sus discursos, muy cortos por cierto, la importancia que esa familia tuvo en su formación política. Trabajó nueve años en la Feria Escolar, un reconocido establecimiento en Ibaguè dedicado a la venta de útiles escolares y libros. 

Como buen Conservador, Miguel Barreto es estrictamente religioso y catòlico. Aún varios integrantes de  su equipo  de trabajo recuerdan como un domingo de campaña, muy cerca a la fecha de navidad, los hizo ir a las cinco de la madrugada a una misa en la iglesia del barrio Ricaurte al sur de  Ibaguè. 

La dirigencia de su partido en el Tolima, en un altísimo porcentaje, lo acompaña en su aspiración al Senado. Logró también gran aceptación el municipios, con una inobjetable historia liberal, como Chaparral, Alvarado, Líbano, Purificación, Lérida y Armero Guayabal. También sumò apoyos en otras regiones de Colombia como Caquetà, Huila, Boyacà, Santander, Antioquia, Casanare, Valle, Cundinamarca y la propia  Capital Colombiana.

 

Logró que un sector económico tan importante en Colombia, y a su vez tan apático a la política, como el textil-confecciones cerrara filas entorno a su nombre. Defendió esa industria, “a grito herido”, de prácticas que pueden llevar a la quiebra a cientos de empresarios y acabar con miles de puestos de trabajo:  el contrabando del prendas asiáticas.

Revistas prestigiosas de economía pura en Colombia como Dinero, a través Freddy Castro, uno de sus más reconocidos columnistas, lo dan como garantía de buenos debates económicos y sociales;  por cualidades como su formación y su dedicación a la hora de enfrentar este tipo de “sesudas” discusiones que requieren de una alta dosis de conocimiento.

Miguel Barreto hizo todo lo que los cánones de la política dicen que hay que hacer para enfrentar una elección como la de este  domingo. Ha dedicado estas horas decisivas a reforzar sus legiones en todos los territorios donde hizo contactos políticos. Llama a sus alfiles, concreta, escribe, pregunta.

Este domingo, después de votar, muy temprano, en su natal Cay -zona rural de Ibaguè- recorrerá varias poblaciones del Tolima para llevar un último aliento de motivación a  sus equipos. Luego, irá a su finca en el Cañón del Combeima en Ibaguè. Allí, en la tranquilidad que sólo conocen quienes crecieron en el campo,  escucharà pacientemente, al lado de su familia, los resultados del proceso electoral.

Porta siempre el simbólico C49 en su camisa, el mismo que miles de tolimenses y colombianos marcarán este domingo en la crucial elección del Congreso Colombiano.

Comentarios

Comentarios