Autonomía para las regiones

  • Los departamentos deben tener los instrumentos para articular los desarrollos regionales, potenciar de manera equitativa las subregiones, apoyar a los municipios débiles para que cumplan mejor la tarea y ser artífices de un nuevo modelo de uso del territorio que además pueda ser incluyente y responder a las demandas que exigen las nuevas realidades.
  • Municipios como células de paz. Entender las dinámicas locales como eje prioritario en los modelos de desarrollo.
  • Dibujar un nuevo mapa territorial con entidades locales que den cuenta de la realidad de su entorno así como de atender mejor a su población.
  • Fórmulas para buscar la igualdad en regiones ampliamente olvidadas.
  • Institucionalidad que pueda recoger municipios y zonas apartadas de las cabeceras que cuenten con los instrumentos para avanzar en la equidad social.
  • Titulación de baldíos y generación de capacidades que le den fortalezas competitivas a los territorios.
  • Participación ciudadana y fortalecimiento de la planeación participativa.
  • Inclusión de nuevos actores tradicionalmente excluidos.
  • Compromisos para la búsqueda del desarrollo integral y la reducción de la pobreza y la desigualdad.
  • Encuentro de desmovilizados, reinsertados y víctimas.
  • Construcción colectiva de políticas públicas.